Tiempos heróicos. L’Encantat Gran. Junio 1985

 
Ya lo habíamos intentado el año anterior, cuando una gota fría nos hizo desistir del primer intento als Encantats. Así que teníamos la firme determinación de subir aquella primavera como fuera.
 
El Pico sería el Encantat Gran, por supuesto. Porque, aunque el entusiasmo era alto, enfrentarnos con una escalada de III en roca descompuesta y sin equipo para alcanzar el Encantat Petit lo veíamos mas allá de nuestras posibilidades.
 
Pero lo que hiciéramos, lo íbamos a hacer a lo grande, de frente y por derecho, por la canal central y la enforcadura, siguiendo el itinerario 221 de la mítica guía Pallars - Arán de Agustí Jolís y Mª Antonia Simó del CEC.
 
Bajaríamos por el coll dels Encantats, por la vía normal.
 
Lluis había hecho esta vía con el club de su pueblo a los 17 años  “en media hora y con las manos en los bolsillos”, según su propia descripción concisa de los hechos cuando le pedimos su opinión de este itinerario.
 
Así que, con esta experimentada y completa descripción de la ruta y con las cuatro frases  y el dibujo de la guía, tiramos montaña arriba con tiempo inestable y amenaza de lluvia.
 
El recorrido se muestra evidente en la foto: subir el nevero inferior y tirar por la canal, evitando la nieve en lo posible, hasta la enforcadura y , de allí, en un plis plas, al Encantat Gran, el de la derecha, que parece mas pequeño.
 
Chupao. Media hora casi nos parecía demasiado tiempo…
 
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Item mas cuando, al irte aproximando al coloso, la pendiente no parece tanto como desde lejos…
 
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La cosa empezó a parecernos un poco mas chunga cuando empezamos a pelearnos con la nieve inestable. Ahí se nos ve medio engullidos por la rimaya…
 
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… y la cosa fue empeorando cuando los “suaves relieves herbosos” se convertían en rampas de patinaje de hierba o roca mojada. El asunto se empinaba y los mas inexpertos pedíamos cuerda… Ahí podéis ver al maestro  Gregori asegurando (mas bien subiendo)  a Carlos con un cordino de 6 mm  atado a la cintura, siguiendo al pie de la letra la normativa de seguridad de la UIAA.
 
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Alberto, que llevaba su mítica cuerda roja que utilizaba para escalar en sus tiempos jóvenes, toma la iniciativa y  nos la lanza como quitamiedos. Mano de santo: la sola visión del milagroso cordel hace que tomemos impulso y rebasemos rápidamente los pasos mas comprometidos…
 
Siempre he pensado que esa cuerda es una reliquia que habría que venerar.

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Ahí está Alberto, mi maestro y guía en tantas excursiones y salidas montañeras. Cruzando el nevero, recuperando el pasamanos…
 
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Llevaríamos ya unas cuatro horas (!) subiendo cuando empezó a granizar: una piedra fina y cortante que nos obligó a ponernos los impermeables… quien los llevara. El Goretex no había sido inventado todavía y los impermeables de obra, amarillo chillón, causaban furor en los ámbitos montañeros …
 
Aquí habíamos alcanzado la enforcadura y nos regalábamos con un apetitoso almuerzo.
 
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La subida hasta l’Encantat Gran desde la enforcadura no tuvo nada de plis plas: roca suelta, bloques que se venían encima nada mas tocarlos (uno de ellos estuvo a punto de arrastrarnos a todos en una canal), flanqueos aéreos y desprotegidos… un acojono continuo, vamos…
 
Por fin llegamos a la cima, un poco mas tarde de lo previsto: unas seis horas Guiño.
 
Desde allí, l’Encantat Petit. L’Orella, abajo, a la derecha: por ahí pasa la vía que lo asciende…
 
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Y aquí, felices y contentos, el equipo al completo: Gregori, Carlos, Lluis, Pep, Alberto y José Luis.

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La Valleta Seca con el Peguera sobresaliendo al fondo.
 
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La bajada por la vía normal, entre la niebla también tuvo su cosa… gracias al cordel mágico, todo se resolvió satisfactoriamente.

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Me gustaría repetirlo, amigos.







 

7 comentarios:

ric@rd dijo...

anda!!!!! se parece mucho a mi primera ascension al mismo pico...
en julio de 1968 o 1969... habria que rebuscar en mis archivos, pero nosotros subimos y bajamos por la via normal, la que vosotros usásteis para bajar
tuvimos la suerte de coincidir con un montañero que iba "solo" y mientras estávamos en la cima nos dijo que habia que bajar rápido para evitar que nos cogiera la tormenta...
justo llegar a la ermita de st Mauricio, caia la de dios!!!
s@lut Jose Luis

José (PPI) dijo...

José Luís, nos has mostrado un documento "histórico" hermoso, una historia bellamente relatada, y las imágenes...inéditas.

Sería estupendo ver en modernos blogs de gente "veterana" como tu, relatos e imágenes de sus "heróicos" y "antiguos" logros, con las dificultades técnicas de aquellos maravillos años.

Magnífico...

Saludos y B.R.A.T.

JERKOUT dijo...

Ja veig q en lo pressupost de la expedició no havia cap partida per fulles d'afaitar ;) Sempre m'han tirat de les orelles, mai n'he estirat cap, quelcom que hauré de posar.hi remei...
Felicitats per les fotos!! antigament no hi havia tant de costum de ferne!!

José Luis Ordovás dijo...

Gracias por vuestros comentarios, amigos. Cada día me vuelvo mas iaio Cebolleta...
Las fotos están hechas con mi vieja reflex Konica que rodó estrepitosamente en la bajada y se salvó de milagro...
Y en cuanto al pelo, pues era la época de Quico , el progre...

Marta dijo...

Espléndit!

Carles dijo...

Veig que els "cascos" que portaveu per si es despren alguna pedra son els reglamentaris de l'època. Encara en guardo algun.
Salut.

Joan González dijo...

VAYA PANDILLA...JEJE

QUE TIEMPOS AQUELLOS

SALUT
JOAN